lunes, 31 de agosto de 2015

Instrucciones para un aseo escatológico.

La real academia de la lengua española define la palabra nalga como “Cada una de las dos porciones carnosas y redondeadas situadas entre el final de la columna vertebral y el comienzo de los muslos”. Así pues, y justo al final de la línea horizontal que dibuja la nalga derecha recostada a la nalga izquierda, se encuentra el aparato excretor bajito; también conocido por la misma academia como “el orificio en que remata el conducto digestivo y por el cual se expele el excremento”, o en su defecto, ano, cuatro letras, ojo, asterisco, hoyo negro o culo. Ahora bien,  debido a la concurrencia de eventuales y olorosos transeúntes conocidos como  caca, popo, mierda, excremento, suciedad, inmundicia, cosa de poco valor, plasta o bollo dicho aparato se ve en la necesidad de un buen aseo, para ello sigua las instrucciones:

1.      Con la mano derecha enrolle entre 70 y 80 cm de una hoja delgada hecha con pasta de fibras vegetales obtenidas de trapos, madera, paja, etc., molidas, blanqueadas y desleídas en agua y con olores frescos, también conocidas como papel higiénico, rollo sanitario, papel de baño o limpia caquita.
2.      Lleve su enrollada mano recubierta por el suave y oloroso material a la parte inferior de dicho aparato; una vez allí, deslícela con suavidad, ritmo y cadencia moderada única y exclusivamente hacia arriba.
3.      Con sumo cuidado retire su mano de la envoltura, seguidamente, haga un pliegue a esta, de tal suerte que deje  en medio la parte afectada, ello, le habilitará material para continuar el proceso. Es pertinente, hacer dos, máximo tres pliegues, ya que, en la medida en que se reutilice el papel este se irá reduciendo y podrá terminar mirando la punta de su dedo con cierto desdén.
4.       Repita la acción como mínimo 2 veces y como máximo 4. Ya que más veces podría lacerar la capa extendida, piel o epidermis tan delicada en aquella zona.
5.      Deposite el material afectado única y exclusivamente en un recipiente para material afectado.
6.      Presione el remolino casero o excusado, y mire con tristeza como la tierra se traga una parte que alguna vez fue suya.
7.      Lávese las manos con un agente desinfectante para que recupere un poco su olor original y salga a la calle con la sonrisa de quien acaba de…  gracias a dios.


Por Luvin Arbey Benitez.


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